América Latina y el Caribe (ALC) aumentó su producción tanto de petróleo como de gas natural en marzo de este año, justo cuando las tensiones en Medio Oriente generan mayor incertidumbre respecto al abastecimiento global de hidrocarburos y la inestabilidad en los mercados internacionales.
De acuerdo con el informe mensual emitido por la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE), la capacidad productiva y el comercio intrarregional se consolidan como factores cruciales para asegurar la energía en la región frente a un entorno internacional volátil.
Petróleo: Crecimiento del 9% e impulso de Brasil y México
La producción regional de petróleo alcanzó los 324 millones de barriles (Mbbl), lo que representa un incremento del 9% comparado con marzo de 2025 y un aumento del 1,3% respecto a febrero del mismo año.
Brasil, México y Venezuela concentraron juntos el 69% del total producido:
• Brasil: 41% (Líder productor)
• México: 17%
• Venezuela: 11%
• Otros aportes clave: Guyana (9%), Argentina (8%), Colombia (7%) y Ecuador (5%).
En el ámbito comercial, el 53% del total de las importaciones petroleras realizadas por ALC fue resultado del comercio intrarregional. En contraste, solo un 12% del valor total exportado se destinó a otros países latinoamericanos y caribeños, dirigiéndose la mayoría hacia mercados fuera de la región.
Gas Natural: Avance ante la incertidumbre mundial
La producción regional de gas natural alcanzó los 22 mil millones de m³ en marzo, mostrando un crecimiento interanual del 5% y un aumento similar respecto a febrero. Este crecimiento cobra relevancia ante ataques a infraestructuras energéticas y tensiones geopolíticas en áreas clave como el estrecho de Ormuz.
La distribución de la producción de gas se desglosa de la siguiente manera:
• Argentina: 23% (Liderando el impulso gracias a los recursos no convencionales de Vaca Muerta)
• Trinidad y Tobago: 21%
• Brasil: 15%
• Bolivia y México: 10% cada uno
• Otros productores: Venezuela (9%), Perú (7%), Colombia (5%) y Ecuador (1%).
En este sector, la interdependencia es aún más marcada: el 49% del valor total del gas importado provino directamente de productores dentro de América Latina y el Caribe, reduciendo dependencias externas e impulsando la seguridad en el abastecimiento local.
El desafío de la integración
Los resultados demuestran que el reto regional va más allá de aumentar la producción; implica mejorar las infraestructuras, fomentar intercambios comerciales e impulsar una integración efectiva que conecte los recursos disponibles a aquellos mercados que requieren estos suministros.
Para consultar los datos detallados del reporte mensual de OLACDE, visite: https://www.olade.org/publicaciones/reporte-pg-3-esp/
