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El Cono Sur impulsa un mercado regional de gas con intercambios por USD 5.000 millones anuales

La Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE) y CAF –Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe– realizaron en São Paulo el encuentro “Integración gasífera en el MERCOSUR + Chile: hacia un mercado regional”, que reunió a representantes de gobiernos, empresas del sector energético, entes reguladores y organismos internacionales de la región.

Durante la apertura, el Jefe de Asesoría Estratégica de OLACDE, Guido Maiulini, destacó: “En un escenario internacional cada vez más volátil e incierto para los mercados energéticos, América del Sur tiene una oportunidad histórica para avanzar hacia una integración más profunda, basada en infraestructura pero también en coordinación regional, convergencia regulatoria y mecanismos que permitan ampliar el comercio de gas entre países. Estamos hablando de intercambios regionales de gas por hasta USD 5.000 millones anuales y una cartera de proyectos de inversión superior a USD 25.000 millones. Esto no solo fortalecerá la seguridad energética, generará una energía más competitiva, accesible y sostenible para nuestras industrias y nuestras familias”

Por su parte, el Director del Departamento de Gas Natural del Ministerio de Minas y Energía (MME) de Brasil , Marcello Gomes Weydt, afirmó: “La integración gasífera es estratégica para los países que buscan no solo monetizar sus recursos energéticos, sino también lograr que el precio del gas natural llegue a niveles competitivos para los consumidores. De esa manera, podremos impulsar efectivamente el desarrollo económico regional a través del aumento de la competitividad de las industrias intensivas en energía, y ese es el camino que Brasil está siguiendo”

En tanto, Juan Carlos Elorza, Director de Análisis Técnico y Sectorial de CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, sostuvo que “hoy el desafío ya no es pensar proyectos nacionales de manera aislada, sino avanzar hacia una arquitectura regional capaz de construir un mercado de gas con todas las letras. Y eso no lo construye únicamente un banco: se construye con información, instituciones y diálogo entre quienes producen, transportan y consumen energía, generando además las condiciones necesarias para atraer inversiones de largo plazo. Por eso desde CAF impulsamos estudios y espacios de diálogo que permitan transformar esa visión en acciones concretas”.

Asimismo, la Directora Ejecutiva de Gas Natural del Instituto Brasileño de Petróleo, Gas y Biocombustibles (IBP), Sylvie D’Apote, señaló: “La posibilidad de contar con múltiples fuentes de abastecimiento y una mayor interconexión regional fortalece la resiliencia de los sistemas energéticos frente a shocks internacionales, climáticos o de oferta. Además, el gas natural tiene un rol estratégico para complementar el crecimiento de las energías renovables y acompañar la transición energética de la región.”

En distintas sesiones técnicas de trabajo, con participación de actores del sector público y privado de la región, OLACDE presentó 10 rutas de integración regional que conectan centros de producción y consumo de gas natural en Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Uruguay y Paraguay. Las alternativas contemplan ampliaciones y potenciaciones sobre el Gasoducto Norte, GasAndes, el Gasoducto Centro Oeste, GNEA, Tratayén La Carlota, conexiones vía Uruguaiana, Duque de Caxias Taubaté, Siderópolis Porto Alegre y San Jerónimo Porto Alegre, junto con proyectos vinculados al Gasoducto Bioceánico y nuevas conexiones regionales entre Argentina, Bolivia y Brasil. Las iniciativas analizadas implican aproximadamente 6 mil kilómetros de gasoductos y más de 1 millón de HP de potencia de compresión, con inversiones estimadas entre USD 500 millones y USD 5.000 millones por ruta, superando en conjunto los USD 25.000 millones.

Las proyecciones destacan la complementariedad entre la expansión de Vaca Muerta y el desarrollo del Pré Sal brasileño, junto con el crecimiento esperado de la demanda de gas en mercados como San Pablo, el Centro Oeste y el sur de Brasil. Las simulaciones realizadas muestran que, con la infraestructura adecuada, los flujos de exportación regional podrían alcanzar entre 35 y 40 MMm³/día en las condiciones actuales de demanda y superar los 60 MMm³/día en escenarios de expansión regional. Asimismo, una mayor integración permitiría reducir costos de abastecimiento, ampliar exportaciones regionales, optimizar infraestructura existente y disminuir la dependencia de importaciones de GNL, gasoil e importaciones de electricidad. El proyecto también identifica oportunidades para impulsar industrias intensivas en gas natural, como la producción de fertilizantes nitrogenados, la industria siderúrgica y la generación eléctrica de base, particularmente en corredores como el bioceánico vinculado al Chaco paraguayo, donde se proyecta una demanda inicial de 4 MMm³/día con potencial de expansión.

Los resultados señalan que la viabilidad de varios corredores también depende de contratos firmes de largo plazo y de condiciones regulatorias capaces de generar previsibilidad y atraer inversiones para el desarrollo de infraestructura regional. En ese marco, se abordaron cuestiones vinculadas al tránsito regional de gas en Bolivia, la redistribución del transporte y las nuevas tarifas en Argentina, además de distintos esquemas de flexibilización tarifaria y utilización de infraestructura ya amortizada. Variaciones en tarifas de transporte y condiciones regulatorias podrían modificar significativamente la competitividad de distintas rutas regionales y los flujos de intercambio entre países.

Finalmente, se presentaron distintos escenarios de integración regional cuyos resultados indican que, bajo escenarios de mayor flexibilización tarifaria e incremento de demanda regional, los países del MERCOSUR y Chile podrían alcanzar intercambios regionales de entre 60 y 70 MMm³/día de gas natural, por un total estimado cercano a USD 5.000 millones anuales. Los beneficios regionales agregados, incluyendo ahorros en costos de abastecimiento e ingresos por tránsito, podrían ubicarse entre USD 900 millones y USD 2.000 millones anuales según el escenario analizado. El trabajo concluye que una mayor integración regional fortalecería la seguridad energética del Cono Sur, reduciría la exposición de la región a shocks externos sobre los mercados energéticos y generaría condiciones para acompañar los procesos de transición energética y desarrollo industrial de la región.

El encuentro concluyó con cuatro paneles abiertos al público dedicados al rol de la integración gasífera en el contexto geopolítico global y la seguridad energética regional, los cambios regulatorios necesarios para avanzar en un mercado regional de gas natural, la estructura de la cadena y distribución de riesgos para viabilizar inversiones de largo plazo, y el rol de la demanda brasileña en la consolidación de un mercado regional más integrado.

Representantes de gobiernos, empresas del sector, entes reguladores y especialistas internacionales coincidieron en la necesidad de fortalecer la coordinación técnica y regulatoria, generar previsibilidad para atraer inversiones y avanzar en mecanismos que permitan ampliar los intercambios regionales y fortalecer la seguridad energética del Cono Sur en un escenario internacional marcado por una creciente incertidumbre sobre los flujos energéticos globales.

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