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Energía y Acceso

En pleno Siglo XXI, se estima que “1.400 millones de personas carecen de acceso a la energía moderna, en tanto 3.000 millones dependen de la «biomasa tradicional» y carbón como las principales fuentes de energía” (NNUU). Es decir, más del 42% de la población mundial (próxima a 7.000 millones de habitantes en 2012).

Este déficit es mayor en regiones y países en desarrollo, si bien se estima que “40 millones de personas carecen de acceso a los servicios modernos de electricidad” (BID) en América Latina y el Caribe, para una población cercana a los 600 millones de habitantes. Se estima que el uso de biomasa (leña y carbón) para la cocción de alimentos se encuentra entorno al 40% del total, llegando en algunos países a representar más del 60%.

El uso del carbón mineral, el petróleo y gas natural, como si se tratase de un recurso infinito, además de acelerar la revolución industrial ha significado una escalada en los precios de la energía que agudiza la pobreza energética y plantean nuevos desafíos en torno a la inclusión social en los modelos de desarrollo energético.